Son curiosas sus caras, en ellas deslumbran sus dulces miradas, las cuales indican que no les ha pasado nada doloroso, sus sonrisas resplandecen como el brillo de una estrella en la noche más oscura, sus siluetas se difuminan frente al sol como si de un trazo de carboncillo en un papel se tratara, pues son gente feliz. Me encontraba en un mundo perfecto, armonioso, por un momento creí estar en el paraíso ...
De repente una luz cada vez más blanca se fue acercando a mí , era el sol entrando por mi ventana, que se encontraba repleta de gotitas de lluvia, fue en ese preciso instante cuando supe que todo aquello que había visto no era más que una ilusión.
Alexandra.



